Wronsky convalece de sus heridas, y resignadamente acepta la compañía de la baronesa, que se encontraba ausente cuando tuvo lugar el percance, y ahora quiere enterarse de todo lo que había ocurrido en su ausencia. Poco después llega Betsy, que es acogida con enorme interés por Wronsky, pero este interés decae cuando la recién llegada le cuenta los problemas de su entrevista con Ana. El interés que Oblonski tiene por su hermana hace que, antes de partir de nuevo hacia Moscú, tenga un cambio de impresiones con Betsy para tratar el asunto de Wronsky y Ana. Estos por fin se entrevistan y tienen un conversación llena de promesas y planes para el futuro.