Años 30. Josep Pla vive en el Empordà con Adí Enberg, con la que mantiene una relación cada vez más distante. Se relaciona con el pintor Josep Maria Sert. Tras la proclamació de la segunda republica, se instala en Madrid como cronista de 'La veu de Catalunya' y adí se va a Anglaterra. El talante conservador de Pla se manifiesta en su antirepublicanismo y su lucha contra la ley catalana de cultivos. A su vuelta al Empordà conoce a Lilian Hirsch, una joven suiza con la que tiene un episodio amoroso. Sus compatriotas le tildan de traidor y durante los meses previos al estallido de la guerra civil española, su tierra natal deja de ser segura para el.