En el teatro de Vetusta se representa el Tenorio de Zorrilla. La obra cautiva a Ana, que se siente identificada con doña Inés, al tiempo que la figura de don Juan parece adquirir los rasgos de don Álvaro Mesía. La presencia de la Regenta en el teatro el día de los difuntos da lugar a habladurías en los ambientes conservadores e hipócritas de Vetusta. Los comentarios llegan hasta el Magistral, que reprende a Ana. Ésta se disculpa y se compromete a ir a casa de doña Petronila Rianzares, vieja beata que sirve a los intereses del Magistral, para mantener allí una relación espiritual más estrecha con su confesor. Tras un primer encuentro en casa de doña Petronila, Ana cae enferma. Don Fermín, cada día más celoso de don Álvaro Mesía, y ayudado por Petra, la criada de los Ozores, visitará a la Regenta, no permitiendo que don Álvaro Mesía pueda hacerlo también. Con la llegada del verano la salud de la enferma mejorará y su relación espiritual con el Magistral será más intensa.Histórico de emis