Desde la irrupción de Alexia en la casa, Fernando no es el mismo. Su relación con sus hijos y con Ana se ha enfriado. Alexia, por su parte, aprovecha su nueva posición para humillar a la niñera con decisiones autoritarias y para hacer realidad algunos de sus más preciados deseos.Bruno y Manuela también son víctimas de la situación. La cocinera, inquieta por el futuro de su compañero, implica en sus preocupaciones a su sobrino Fonty. El mayordomo, por su parte, asume nuevas responsabilidades con Sharon, pero sus buenas intenciones le darán más problemas que satisfacciones.