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Tor

Carles Porta revive la leyenda negra de la montaña de Tor, un pueblo de solo trece casas estratégicamente situado en la frontera entre Cataluña y Andorra. Durante más de un siglo, los vecinos se han peleado por su propiedad. La explotación de la madera, el contrabando o la posible construcción de una pista de esquí han causado luchas de intereses entre vecinos. Las enemistades en Tor fueron adquiriendo un carácter de far west, de odios encarnizados, especialmente entre los dos caciques principales, Sansa y Palanca. El 3 de Julio de 1980, un tiroteo entre bandos opuestos acaba con la vida de dos personas. Años después, en 1995, un juez declara a Sansa dueño único de la montaña argumentando que es el único que vive allí todo el año. Cinco meses después del dictamen, el cadáver de Sansa es hallado en su casa con signos evidentes de violencia. Los estatutos de la sociedad de copropietarios declaran que para ser considerado dueño se debe tener fuego encendido en casa todo el año.