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Cosas que hacer cuando estás en otro sitio

Esta es una de esas entradas más personales y privadas, que escribes cuando tu estado de ánimo es diferente.

Hoy el trabajo me ha llevado a dormir en un hotel de Madrid lejos de casa, con mi mujer y mis hijos en otra ciudad. Me ha tocado hacer esto tantas veces que he dejado de contarlas, es algo que simplemente acaba por formarte el caracter y al final te proporciona una perspectiva diferente de las cosas.

El caso es que he bajado a cenar solo,  he vagabundeado por las calles próximas a Cuatro Caminos buscando un sitio para comer algo y tras mirar unos cuantos restaurantes de los que es imposible salir sin gastarte menos de 50€, he decidido parar en una cafetería a tomarme una caña y dejar pasar el tiempo.

El local, sencillo y con rumbas como música ambiente. El camarero, una persona correcta y educada. Me ha visto meditabundo y no me ha dado conversación, lo que en sí mismo ya es una virtud. Y aunque llevaba el móvil y podía navegar por Internet, poniéndome al día con las novedades en la blogosfera, he preferido ojear el Marca y finalmente me he quedado a cenar un simple plato combinado.

Los que me conocen saben que no me gusta el fútbol, y el Marca no es una de mis lecturas favoritas. Tampoco me gustan las rumbas, soy más bien de música tranquila y relajada. Y me gusta cenar bien, como supongo que le pasa a todo el mundo.

Pero reconozco que esta noche, solo en Madrid, he tenido una cena agradable. He estado leyendo un artículo sobre Mourinho, comiendo con tranquilidad y disfrutando de la música.

Y cuando volvía al hotel pensaba que, a pesar de lo mucho que criticamos este país por sus múltiples defectos, no podemos evitar que su cultura corra por nuestras venas.

Hasta el punto de que estas pequeños detalles castizos nos hacen sentir, aunque sólo sea un poquito, como si estuviéramos en casa.

Qué país…

Volviendo a la normalidad

Si esto fuera un portal profesional de noticias sobre media centers y multimedia, no habría pasado algo más de una semana sin escribir ninguna entrada.

Pero por suerte no lo es 🙂

Esto es un blog personal, soy una persona y hay momentos en la vida en que uno tiene que atender a cosas más importantes que actualizar su blog. En este caso mi mujer acaba de dar a luz a nuestro segundo hijo, una niña que por suerte para ella es tan guapa como su madre.

Llevo toda la semana viviendo en el hospital, haciendo compañía a mis chicas y totalmente desconectado del mundo. Entre otras cosas porque aprovecho cualquier rato libre para dormir ya que no tengo muchas oportunidades. Los que habéis pasado por esto lo entenderéis 🙂

Ayer por la tarde por fin conseguí mantener los ojos abiertos, montar una precaria conexión a internet y empezar a contestar desde mi netbook todos los correos, comentarios y demás asuntos que se habían acumulado durante la semana.

Todavía estoy en ello mientras espero que nos den el alta en breve, pero de nuevo ya en la brecha y con más ganas que nunca de seguir actualizando. Pero eso sí, a partir de ahora será entre biberón y biberón 🙂

Ley y orden

Hace un tiempo desde el coche vimos una escena de lo más peculiar, y me vuelve a la cabeza una y otra vez cuando oigo hablar de derechos de autor.

Unos policías estaban discutiendo con un vendedor de globos ambulante, al que probablemente habían pillado sin licencia y que por culpa del lastre de globos que llevaba a cuestas no pudo correr lo suficiente.

Mientras estábamos parados en el semáforo observando la escena, uno de los dos policías le quitó los globos al vendedor mientras éste miraba impotente. En una acción que no había visto nunca, el policía se situó en medio del cruce en un lugar libre de árboles, semáforos y cables por encima de su cabeza. Alzó el brazo y soltó los globos, que se fueron volando.

Mi hijo estaba en el asiento de atrás, sentado en su silla, con los ojos como platos 🙂

No puedo decir si el aguerrido agente tenía la cara satisfecha, después de haber cumplido su trabajo de forma eficiente y rigurosa, o si por el contrario tenía en el estómago el mismo nudo que teníamos nosotros viendo la cara del pobre vendedor ambulante. Que pinta de millonario no tenía, como supondréis.

Pero claro, el hombre no pagó el “canon” de los globos así que los estaba distribuyendo de forma ilegal. Seguro que ni siquiera pagó “canon” por imprimir en los globos la cara de Dora la Exploradora, Pikachu y demás personajes. Un criminal, vamos. Probablemente asesino y mafioso. Menos mal que los policías dedican toda su energía a protegernos de esos malhechores, de forma diligente y eficaz.

La estadística del ayuntamiento al final de las fiestas demostrará sin dejar lugar a dudas que su actuación ha acabado con el tráfico de globos ilegales en toda la ciudad, además de haber asestado un duro golpe a los vendedores de DVD, los malabaristas que ponen música en sus actuaciones sin pagar el canon, y los chinos que venden juguetes con luces de esos que no aguantan ni 24 horas.

Que pena que después de su jornada laboral estos agentes no salgan de paseo, vayan a un concierto de esos que se organizan en fiestas, se suban al escenario y detengan a algunos de los “artistas” que actúan.

Pero claro, no lo hacen porque los que se suben al escenario a cantar y tocar no son unos ladrones.

Digo yo que será por eso…

Menos mal que yo no soy un ladrón. He pagado un canon por mi disco duro, por mi reproductor de MP3 y hasta por mi ordenador. Así que puedo bajarme de Internet toda la jodida discografía de todos los grupos que actúan en las fiestas. Aunque luego no la escuche.

A tu salud, compañero vendedor de globos 🙂

Dos añitos

Lápiz

Es un poco tarde y ha sido un día de esos en los que no paras ni un momento, pero aunque el sueño me obligue a ser breve no voy a dejar pasar el segundo aniversario del blog sin escribir.

Porque empezar con este blog y todo lo que ha llevado consigo en los dos últimos años ha sido una experiencia muy gratificante, tanto desde el punto de vista personal como profesional. Es cierto que últimamente escribo menos, lo sé, pero es más por falta de tiempo que por falta de ganas o de cosas que contar.

Sigo siendo el usuario número uno de pelisalacarta, aunque últimamente veo pocas “pelis” y dedico más ese ratito a ver series y algún que otro documental cuando pillo la tele para mí sólo.

Pero en el fondo si lo mejoramos, ampliamos y mantenemos al día es por vosotros. Y por el subidón 🙂

Espero que sigáis ahí mucho tiempo,  leyendo este blog y disfrutando de vuestros mediacenters con nosotros. Salud a todos.

(La foto es Lápiz plateado de arquera, sacada de Flickr)

El futuro de las series de televisión según Boxee

En el blog de Boxee se publicó el otro día un post con una reflexión sobre los hábitos de consumo de las series de televisión.

En él Avner Ronen da su opinión sobre el tema, y aunque es acertada creo que en parte también está jugando su papel en el proceso de cambio de la televisión. Trata de barrer para casa, como haría cualquiera.

No voy a copiar el artículo completo, ya que para eso es mejor que lo leáis directamente en su blog, pero sí que voy a destacar algunas frases que me parecen importantes. Traduzco:

Prefiero esperar a que termine una temporada y entonces ver los episodios uno detrás de otro. Hay montones de grandes series y tengo una enorme lista de cosas que quiero ver … así que no veo razón para esperar ansiosamente los nuevos episodios de una serie que se está emitiendo actualmente.

Totalmente cierto. La mayoría de personas que conozco y que se manejan un poquito con la tecnología ya lo hacen así, pero mucha gente sigue esperando ansiosa a que termine de bajar el siguiente capítulo. Yo estoy deseando ver el primer episodio de la sexta temporada de House, me puede la curiosidad 🙂

… los guionistas de hoy crean suspense artificial antes de los anuncios y al final de cada episodio (para asegurarse de que los espectadores volverán la próxima semana), y también sienten la necesidad de recordar al espectador las principales tramas (ya que ha pasado una semana y el espectador se puede haber olvidado). Cuando ves un par de episodios en un periodo de tiempo corto esos trucos son muy aparentes y dañan la auténtica historia que están contando.

También hay que ser conscientes, Avner, de que no se puede ver toda la serie del tirón 🙂

Yo rara vez paso esos mini-resúmenes del principio, a menos que esté viendo los capítulos inmediatamente uno después de otro. Normalmente veo uno cada día o cada dos días.

En muchos aspectos llevar las series hechas para la TV tradicional y ponerlas online es como los primeros días de la TV misma, donde las series eran básicamente programas de radio enfrente de una cámara.

Probablemente en 5-10 años las series más interesantes se harán para Internet, y serán muy diferentes a lo que vemos hoy en TV.

Creo que es exagerado comparar el paso de la radio a la TV, con el paso de la TV a Internet. Pero lo que sí es cierto es que hay una industria detrás de la producción de estas series, que lógicamente se transformará para adaptarse al nuevo medio.

Aunque no tengo claro cuál será esa transformación…

Pensemos en esto: Para que la famosa y revolucionaria serie “Perdidos” exista, J. J. Abrams tuvo que crear la idea, convencer a la cadena ABC para que la llevara adelante y luego participar en su producción. No se cómo cobrará este señor, pero apuesto que una buena parte de los ingresos se los llevará la cadena.

¿Podría haber producido la serie invirtiendo el dinero de su bolsillo sin contar con intermediarios, haberla puesto en su propia página de Internet, y haber rentabilizado su inversión mediante publicidad y otras técnicas?

Puede que hoy no, y puede que una inversión como la que requiere Perdidos no se pueda recuperar así. Pero si el nombre del autor tiene tirón, y la serie es buena, no veo porqué no va a funcionar.

¿Cuánta gente habrá visto en todo el mundo el primer capítulo de Perdidos? ¿No querrías cobrar 0,50€ por cada uno? ¿Y si multiplicamos por todas las temporadas?

Para leer el artículo completo de Avner, pulsa aquí.