Close

derechos de autor

Papá, ¿quién es pelusa100?

Esa fue la pregunta con la que me sorprendió mi hijo el otro día.

Papá, ¿quién es pelusa100?

Yo levanté la vista de lo que estaba haciendo y me quedé mirándole, con sus 6 años de edad recién cumplidos, sin entender de qué demonios estaba hablando.

Luego recordé que estaba viendo dibujos animados en la tele, y aunque empezaba a hacerme una idea sobre el origen de su pregunta me fui con él hasta el salón para comprobar lo que estaba viendo.

Se había puesto uno de tantos dibujos que tiene disponibles (a la carta, claro), y concretamente en esta ocasión se trataba de los dibujos de “Dinotren”. Una serie que trata sobre dinosaurios, que a esta edad tienen locos a la mayoría de los niños, y que en los nombres de los ficheros y en los primeros segundos de cada capítulo incluían la leyenda “by pelusa100”.

Entonces recordé que me había bajado los dibujos de vagos.es, en el foro Series dibujos Latino, y que pelusa100 era el usuario que los había posteado.

De acuerdo, ya se quién es pelusa100. Y ahora ¿cómo se lo explico a un niño de 6 años?

  • Le podría haber dicho cualquier tontería para que se quedara tranquilo, pero no es mi estilo. Yo soy de los que siempre responden a estas preguntas de niño inquieto.
  • Le podría haber dicho que pelusa100 es un ladrón, que ha violado la ley, y que ha robado la serie de dibujos a sus pobres dueños para enriquecerse. Pero los niños cazan las mentiras con facilidad :)
  • Así que pensándolo mejor, le dije que pelusa100 es un señor que vive en Latinoamérica. Que tiene satélite, que graba los dibujos animados de la tele para sus hijos. Y luego los sube a Internet para que el resto de niños del mundo los disfruten también. Para aquellos que viven en países donde no se emiten esos dibujos, y para los de su propio país que no pueden pagarse el satélite. Y también para los que sí pueden pagárselo pero no tienen los dibujos a la carta para verlos cuando les apetece.

Pelusa100, hijo mío, es un héroe. Un auténtico héroe.

Ley y orden

Hace un tiempo desde el coche vimos una escena de lo más peculiar, y me vuelve a la cabeza una y otra vez cuando oigo hablar de derechos de autor.

Unos policías estaban discutiendo con un vendedor de globos ambulante, al que probablemente habían pillado sin licencia y que por culpa del lastre de globos que llevaba a cuestas no pudo correr lo suficiente.

Mientras estábamos parados en el semáforo observando la escena, uno de los dos policías le quitó los globos al vendedor mientras éste miraba impotente. En una acción que no había visto nunca, el policía se situó en medio del cruce en un lugar libre de árboles, semáforos y cables por encima de su cabeza. Alzó el brazo y soltó los globos, que se fueron volando.

Mi hijo estaba en el asiento de atrás, sentado en su silla, con los ojos como platos :)

No puedo decir si el aguerrido agente tenía la cara satisfecha, después de haber cumplido su trabajo de forma eficiente y rigurosa, o si por el contrario tenía en el estómago el mismo nudo que teníamos nosotros viendo la cara del pobre vendedor ambulante. Que pinta de millonario no tenía, como supondréis.

Pero claro, el hombre no pagó el “canon” de los globos así que los estaba distribuyendo de forma ilegal. Seguro que ni siquiera pagó “canon” por imprimir en los globos la cara de Dora la Exploradora, Pikachu y demás personajes. Un criminal, vamos. Probablemente asesino y mafioso. Menos mal que los policías dedican toda su energía a protegernos de esos malhechores, de forma diligente y eficaz.

La estadística del ayuntamiento al final de las fiestas demostrará sin dejar lugar a dudas que su actuación ha acabado con el tráfico de globos ilegales en toda la ciudad, además de haber asestado un duro golpe a los vendedores de DVD, los malabaristas que ponen música en sus actuaciones sin pagar el canon, y los chinos que venden juguetes con luces de esos que no aguantan ni 24 horas.

Que pena que después de su jornada laboral estos agentes no salgan de paseo, vayan a un concierto de esos que se organizan en fiestas, se suban al escenario y detengan a algunos de los “artistas” que actúan.

Pero claro, no lo hacen porque los que se suben al escenario a cantar y tocar no son unos ladrones.

Digo yo que será por eso…

Menos mal que yo no soy un ladrón. He pagado un canon por mi disco duro, por mi reproductor de MP3 y hasta por mi ordenador. Así que puedo bajarme de Internet toda la jodida discografía de todos los grupos que actúan en las fiestas. Aunque luego no la escuche.

A tu salud, compañero vendedor de globos :)

Meditaciones desde la era Yonki

Vivimos en la “era Yonki”. Una época extraña donde cualquiera puede coger un DVD, convertirlo a un fichero de vídeo y subirlo a un servidor para ganar dinero con ello.

Es una época curiosa, porque a pesar de lo obviamente ilegal (dejémoslo en “feo”) que resulta esta actividad nos proporciona acceso a mucha más “cultura” del que hayamos tenido nunca. Porque nunca hemos visto más películas o series, documentales o dibujos.

Yo recuerdo que hace unos años tenía suscripción a Digital + para ver cine y series, pero también tenía que bajar al videoclub para alquilar la peli del fin de semana. Y para colmo andaba a menudo buscando en las tiendas de vídeo nuevos títulos de películas anime para comprar (en muchos videoclubs ni había), aunque intentando siempre no pagar precios excesivos. Con dinero es siempre todo más fácil, pero en mi caso no tenía presupuesto más que una o dos pelis cada mes así que buscaba bien antes de comprar.

Sumando todo esto pagaba una cantidad de dinero considerable al mes, pero tampoco tenía acceso a muchas cosas, la verdad. Seguro que todos los abonados de Digital + han pensado alguna vez aquello de “50 canales y no hay nada que ver”.

Ahora en la “era Yonki” puedo ver tanto anime online que aunque me pusiera a ello con todas mis energías no tendría suficiente tiempo material en esta vida para acabar con la oferta disponible. Y no hablemos de películas y series… Y lo mejor es que puedo verlo cuando quiera, eligiendo según mi estado de ánimo, tiempo disponible, o simplemente por impulso.

Me sigue costando dinero consumir “cultura”, aunque esta vez se lo pago a Megavideo con 19,99€ cada 3 meses. Aunque se que está feo, tiene mucho mejor servicio que Digital + y por supuesto es mucho más barato.

Película

Pero todo apunta a que pronto vamos a entrar en la “era Sinde”… Una época de decepción porque habrá quedado demostrado (aunque ya lo sospechábamos) que nuestros gobernantes pasan de los ciudadanos y se venden al mejor postor, pero donde además tendremos el problema de que ya no habrá nada para ver. En España no tenemos ninguna alternativa, ni mejor ni peor, aparte de los videoclubs de siempre (¿queda alguno?) o los nuevos videoclubs online como el de Telefónica. Que cuestan una pasta.

Por supuesto que podremos volver a alquilar películas en el videoclub o incluso comprarlas en los centros comerciales. Aunque con el precio que llevan, si es la única opción disponible creo que simplemente nuestro consumo de “cultura” volverá a bajar a mínimos.

Y no será exactamente igual, porque además ahora pagamos a Alejandro Sanz porque una vez escribió una canción, la criatura, y lógicamente debemos pagar por disfrutar de ella en la radio, en la tele, en los anuncios, en la televisión… Y no, a mí tampoco me gusta Alejandro Sanz pero le sigo pagando.

Aunque… realmente no creo que vaya a haber un “apagón”. Yo imagino más bien un período transitorio donde seguiremos jugando al gato y al ratón hasta que surjan alternativas, y pensando en ello creo que pueden pasar dos cosas:

  • O que la industria cultural de este país adquiera sentido común, se adapten y podamos seguir disfrutando como hasta ahora. En vez de pagar a Megavideo mis 19,99€ cada tres meses se lo pagaré a una empresa que me preste un servicio equivalente: poder seguir viendo lo que quiera. Seguiré “consumiendo cultura”.
  • O que la industria cultural de este país se vaya a la mierda, y sea sustituida por otra. Más moderna, más democrática. Donde cualquiera pueda hacer una canción, y si es buena ganar dinero por ello. Para que no se lo lleve todo Alejandro Sanz. Seguiré “consumiendo cultura”.

Y es que soy un consumidor de cultura. Gane quien gane seguiré viendo pelis, series, documentales. Pero me gustaría que el ganador saliera de una evolución natural y no el fruto de la imposición de un gobierno vendido o de una industria avariciosa.

Se que no volveré a pagar una suscripción a Digital + (al menos tal como es ahora), ni volveré a comprar películas en cajita.

Mañana caduca mi cuenta de Megavideo, y la volveré a renovar otros 3 meses. Los tiempos cambian, veamos a donde nos llevan :)

De momento no tenemos Ley Sinde

Hace aproximadamente una hora que ha terminado la votación en el Congreso, con el resultado final de que la Ley Sinde no ha sido aprobada. Se puede leer la noticia en la web de RTVE en un curioso formato de cronología minuto a minuto, y también la noticia completa con vídeo.

Me quedo con tres frases que he leído:

Se rechaza con 18 votos a favor y 20 en contra

Hemos estado muy cerca…

(Los socialistas) No han logrado llegar a un acuerdo con PNV y CiU, que pedía contrapartidas económicas para sacar adelante la LES.

Vamos, que no ha sido una cuestión de defender la libertad, ni de principios. Es que los votos de los participantes eran demasiado caros para comprarlos :(

Ahora el texto irá al Senado, donde se podrán de nuevo introducir modificaciones. Por lo que la ley Sinde podría tomar otra forma y volver al Congreso antes de quedar finalmente descartada.

Vaya. Volveremos a empezar.

Para terminar, no puedo menos que comentar mi sorpresa al ver que las páginas web de algunas productoras han llevado a cabo una iniciativa similar a la que las páginas de descargas realizaron el domingo, pero protestando por la pérdida de puestos de trabajo en caso de que no se aprobara una ley anti-piratería.

Protesta de las productoras

Protesta de las productoras

Es triste perder el trabajo, pero es que el precio que estamos pagando es de verdad muy alto. Me gustaría ver qué porcentaje del dinero que se nos roba en el canon por copia privada va destinado a pagar las nóminas de todos esos puestos de trabajo. O qué porcentaje del dinero que se cobra a los bares.

Y qué porcentaje de ese dinero va finalmente para construir palacios…

¿Ponemos las cuentas sobre la mesa?

La democracia a prueba

SeriesYonkis en protesta durante el Domingo

SeriesYonkis en protesta durante el Domingo

Hoy es martes, 21 de Diciembre de 2010.

Es el día en que unos políticos españoles deciden, por la puerta de atrás como si tuvieran algo que esconder, la aprobación de la Ley de Economía Sostenible también conocida como la “Ley Sinde”. Esa ley que otorgará a un comité el poder para cerrar páginas web sin necesidad de que haya una orden judicial, ni siquiera un delito real. Puedes leer todos los detalles aquí (gracias de nuevo Señor Dans :).

Lo más triste del caso es que en realidad no vamos a quedarnos sin descargar pelis. Si cierran estas páginas habrá otras, en Panamá o Belize como ha hecho tvshack. O volveremos al emule, al bittorrent.

Lo más triste tampoco es que los PeliculasYonkis tengan que cerrar, por muy bien que nos caigan y por muy cómodo que nos resulte llegar y ver las pelis sin pagar un duro. No podemos dejar de estar de acuerdo en que lo que hacen está feo…

Lo más triste es que el gobierno está actuando como si fuera el de una república bananera, sin poder ni autoridad. La gente que nos representa, esa en la que hemos depositado nuestra confianza para que vele por el bien común, está actuando contra nosotros al servicio de unos intereses oscuros que se han podido entrever gracias a las filtraciones de Wikileaks.

Nos han traicionado, joder. Y eso sí que es triste.

Pero vamos, señores, que esto es España. No nos vamos a sorprender ahora de que nuestros políticos hagan este tipo de cosas, ¿no?

Yo me descargo cosas de Internet, fíjate. Y esta mañana me voy a comprar un nuevo disco duro de 2TB de esos sin canon, que ya me vuelvo a quedar sin espacio en disco. Y no es por nada, pero no creo que se quede vacío.

Que hagan lo que tengan que hacer con la aprobación de esa ley, allá cada uno con su conciencia.