El viraje de Francia hacia la ultraderecha ha llegado hasta el sur del país, tradicional feudo de la izquierda. "No podemos aceptar que las fronteras no existan. Las fronteras nos protegen. Es una locura. Yo no estoy de acuerdo con todo lo que dice Trump, pero su elección en el país del culto al librecambio significa que se lo cuestionan. El voto sobre el Brexit es lo mismo: es el rechazo a eso. Quizás vivamos lo mismo en Francia", explica al programa de TVE En Portada, Robert Ménard, el alcalde de Béziers, la mayor ciudad de Francia en manos de la extrema derecha. Ménard no pertenece al Frente Nacional, pero llegó al poder con su apoyo. Béziers es también la ciudad más pobre de la región de Occitania, en el sur del país. La tasa de paro duplica la media nacional.