Cupido anda suelto por nuestro bufete. Sofía ha descubierto una nueva luz para su vida en Carlos Segarra, Carlota reverdece viejos laureles con Antonio Reyes y Julia sigue entregada y complacida en su recién nacida pasión con Héctor Moliner. Mientras tanto, Jorge, que se sigue sintiendo atraído por Julia, se arrepiente de la oportunidad que dejó pasar con ella y busca la manera de recuperar sus perdidas posiciones. Y como la cabra siempre tira al monte, a Francisco le ha dado ahora por ejercer de padre controlador de Alba. Pero no todo se le puede reprochar, pues lo que en fondo le preocupa es el peligro que pueda correr su hija al lado de un tipo tan poco de fiar como Ángel Belinchón. Por lo demás, el caso judicial que llevaban Carlota y Berta, casi una comedia de enredo, se salda con un acuerdo de conformidad entre las partes. En cuanto a Daniel, sus noches de dormir en el bufete también tocan a su fin, pues Charly le consigue acomodo en la casa de sus tíos. Y por último, puesto que