Catalina prepara su huida con Duque. Ante los imprevistos que surgen, el joven narcotraficante debe cambiar a marchas forzadas su plan para terminar con Cortés. La clave continúa siendo el señor Martínez. Con la ayuda de Torres consiguen demostrar al ayudante de Cortés que la secta donde está su hija es financiada por su propio jefe.