Carmen organiza un concurso de cocina entre sus pretendientes y el ganador tendrá una suculenta sorpresa. Las reglas son sencillas: toda receta tiene que tener huevos. “Yo me quiero ir con alguien que se maneje bien en la cocina”, avisa a sus pretendientes antes de probar los platos con los ojos cerrados. Julen ha querido valorar también las recetas de los chicos.