Después del ultimátum de Nejat, a Pervin no le queda otra que dar la casa, pero la madre de Suna le ruega su silencio. El diseñador accede a ello pero utiliza su descubrimiento para ir a pedirle cuentas a Sevket. Kayra sigue pensando que sus padres la engañan respecto a su divorcio por lo que trama un plan para vengarse de ellos. Burcu le confiesa a Serkan que es su debilidad y Tolga, dejando a un lado sus prejuicios, se acerca a Hande y empieza a descubrir su verdadera personalidad. Además, para animarla, Nejat le muestra a Suna como va el proyecto de la pastelería.