Tolga se entera del engaño de Suna, pero lejos de delatarla ante su padre, se pone de su parte fingiendo ser su novio ante Hande. Cuando el teniente le confiesa a Nejat sus sentimientos hacia Suna, este reacciona y muerto de celos... y algo borracho, se planta en casa de la niñera. Un cruce de miradas y un soneto hace que algo cambie entre ellos, pero la felicidad de la pareja dura poco. Hande confiesa por fin a Suna que sabe toda la verdad y chantajea a esta para que desaparezca definitivamente de las vidas de Nejat y Kayra.