Hande encierra en el baño a Suna y le roba la carta que pretende darle a Nejat, pero Burco consigue recuperarla en el último monento y finalmente Suna se la entrega a su jefe. Pero tras una noche loca, a la mañana siguiente nada es lo que parece y aunque Suna se las promete muy felices, Hande aún guarda un as en la manga. Además, tras un enfrentamiento con Pervin, Sevket tiene que ser hospitalizado con el consiguiente susto para sus hijos, su exmujer y la tía Enise.