Suna cree que Nejat ha encontrado su deseo del farolillo chino y que ha descubierto sus sentimientos por él, pero en realidad el diseñador le propone prorrogar su contrato por el bien de Kayra. Feliz con la idea, la niñera acepta la propuesta, pero el enfado de su hermana y las palabras de Hayri le hacen cambiar de idea y rechazar la oferta con el consiguiente desconcierto de Nejat que no entiende este repentino cambio. Además, para no caer en la tentación de dar marcha atrás, Suna habla con Hande y le da vía libre con su jefe.