Tras dejar a su hermana Hülya paralizada en una cama, Melis saca a la luz su versión más malvada y se burla de ella. Sigue obsesionada con convertirse en la esposa de Levent y hará lo que sea para conseguirlo. Mientras, Levent está preocupado por los despidos en la empresa. En cuanto a Meryem, recibe una visita en su nuevo trabajo, pero no es lo que ella deseaba.