Tras haber sufrido el accidente que había planeado para acabar con Levent, Hülya tendrá que asumir que de nuevo su intento ha sido en vano. Meryem despierta en el asiento del copiloto y trata de hacer reaccionar a Levent, que pronto abre los ojos. A pesar de autoconvencerse de estar bien, sus heridas dicen todo lo contrario y Meryem se vuelca en ofrecerle su ayuda. Incapaces de contactar a través del móvil para pedir ayuda, deciden emprenden camino buscando una solución.