Levent cae en la trampa de Hülya y, lleno de ira, expulsa a Meryem de la casa pensando que ella era la responsable del robo. Nadie entiende la repentina marcha de Meryem sin dar explicaciones, ni siquiera el pequeño Ömer, que se culpa de su salida. Mientras, Tekin da un ultimátum a Meryem para que le pague la deuda contraída.