Rota de dolor por la reacción de su hermano Ömer, Meryem se aleja del pequeño. El cariño que Levent siente por Ömer hace aflorar recuerdos y sentimientos que había olvidado desde la pérdida de su hijo, aunque sigue decidido con su idea de marcharse de la ciudad. Tekin hace un pacto a Meryem para saldar su deuda. Hülya, por su parte, tiene un plan perverso para el futuro de la empresa.