Tras el secuestro de Samantha, el guardaespaldas de la familia debe hacer un gran sacrificio para poder protegerla. Samantha y Ángela, la hija de éste, prometen cuidar de los buenos cuando crezcan. Años después, conoceremos el porvenir de ambas. Es posible que sus caminos se vuelvan a entrecruzar muy pronto, y puedan cumplir su juramento.