A pesar de los esfuerzos de los hombres del Cardenal RICHELIEU por detener a D’ARTACAN y a POM, éstos consiguen, con la ayuda de los TRES MOSQUEPERROS, tomar rumbo a Londres. A su llegada al Palacio de Buckingham, el DUQUE les hace saber que el collar se lo ha entregado al propio mensajero de la REINA. Su descripción coincide con MILADY.