Los cristales están detrás de los fármacos que nos curan y de las nuevas tecnologías que nos rodean. Por ejemplo, el almacenamiento de energía, las células fotovoltaicas y el láser funcionan gracias a las estructuras cristalinas. También un buen chocolate debe cristalizar de una forma muy determinada y la calidad de los cosméticos depende de los cristales que lo forman. La colocación de sus átomos es lo que le da el poder a este material. Tres 14 entrevista al cristalógrafo Juan Manuel García, director del Laboratorio de Estudios Cristalográficos de Granada, que nos explica por qué el orden de los átomos de los cristales marca la diferencia con otros materiales.