Cada vez más las drogas entran en nuestras vidas a edades más tempranas. A partir de los trece años, los jóvenes empiezan a tener sus primeros contactos con las drogas, especialmente el alcohol y el cannabis. Laico tiene ahora 18 años pero empezó a fumar porros a los 12, ahora consume cada día y reconoce que la droga le ha pasado factura. Lucas es otro joven que ha pasado 8 meses internado en un centro de rehabilitación. Empezó jugando con la droga pero acabó atrapado en una espiral de sustancias adictivas como el speed, la cocaína y pastillas de diseño, que le acabaron arruinando su juventud.