Veinticinco años después ha sido impactante volvernos a encontrar con Rosa, Oriol, Jaume i Pere Lluís. Ellos se han conservado mejor. Quizás ha sido su historia de batalla continúa. “Ha sido una historia de lucha en la que nosotros hemos acompañado”, nos ha dicho Núria, la madre de Oriol. Las familias también se han hecho mayores. Les preocupaba el futuro.