En la inauguración de la plaza con el nombre de Antonio Palacios, Ramón da un discurso reivindicativo e incendiario que sorprende a los vecinos de Acacias. Mientras tanto, Azucena cuenta a sus familiares que su novio de Burgos la ha dejado. Rosina y Hortensia la intentan consolar y deciden buscarle un pretendiente de buena familia lo más pronto posible. Por otro lado, también reciben otra mala noticia: su finca familiar se ha quedado sin arrendatarios. Aurelio ve almorzando a David y Valeria y siente celos al ver que parecen de verdad una pareja de enamorados. En la pensión Medianoche, Servando asegura a Fabiana que va a cambiar y a dejar de ser un vago y metomentodo.