El agua se puede beber, se puede utilizar para lavar o para regar. Pero existen leyes que permiten que esta también se pueda privatizar y vender, lo que la convierte en un lujo para muchas personas y un negocio para otras. En Chile, a pesar de contar con grandes riquezas en recursos naturales, el agua no es solo escasa, sino que es administrada por solamente unos pocos que, además, buscan lucrarse con este bien tan básico en la vida del ser humano. ¿Cómo vive la gente que no tiene acceso a ella?