Hasta hace muy poco, el oso panda estaba en la lista de especies en peligro de extinción. Si ha salido de ella, ha sido gracias al esfuerzo de hombres y mujeres que trabajan día y noche para lograr su supervivencia. Gran parte de los héroes que ayudan a salvar a este entrañable animal, están en el Centro para la Cría del Oso Panda en Chengdu, China, donde conviven a diario con el que es uno de los animales más antiguos sobre la faz de la Tierra y también, de los más amados por el ser humano.