Casi cuatro años después de la firma del acuerdo de paz , Colombia sigue viviendo una violencia tremenda. Cada día, el país se despierta con la noticia del asesinato de una persona indígena o un afrodescendiente, con una nueva amenaza a los defensores de los derechos humanos y a los líderes sociales, o con la violación de niñas y mujeres incluso por los oficiales del Ejército de Colombia. La guerra en Colombia ha dejado más de 262 mil muertos: casi la misma población que habita el área urbana de Sincelejo (Sucre). En agosto de 2019, un grupo de excombatientes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) retomó las armas. El disidente Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, anunció que retoma la lucha armada ante la traición del Estado colombiano al acuerdo de paz firmado en La Habana. La agrupación denuncia el continuo asesinato de líderes sociales y de exguerrilleros, y ha apuntado su dedo acusador contra el Ejecutivo de Iván Duque por modific