Se abrieron las puertas de un salón del Kremlin. Y salieron los presidentes de Rusia y Turquía para decir que han llegado a un acuerdo sobre un alto el fuego en la provincia noroccidental de Idlib, Siria, donde se ha provocado un estallido injustificado de niveles de violencia ya de por sí, altos. Los presidentes de Rusia y Turquía, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, hicieron el anuncio en una conferencia de prensa conjunta en Moscú, capital rusa, después de seis horas de conversaciones cara a cara y a puerta cerrada. Erdogan dijo a los periodistas que la tregua entraría en vigencia a la medianoche, y Putin dijo: “Expreso la esperanza de que estos acuerdos sirvan como una buena base para el cese de la actividad militar en la zona de desescalada de Idlib”. La zona y otras similares se establecieron en toda Siria durante las conversaciones que comenzaron en Astaná, la capital kazaja, a principios de 2017 entre Turquía, Rusia e Irán, centrándose en el país árabe. A