Es orgullosamente judío. Vivió en los territorios ocupados por el régimen de Israel. Pero lo extraño es que apoya a los palestinos. Pero no solo eso, culpa a los gobernantes de Estados Unidos de amar a su aliado Arabia Saudí, denunciando que es amor ciego por ese país, es una farsa y la etiología de muchos males que sufren los estadounidenses, desde la dependencia económica a la geoestratégica, ya que la cúpula saudí no son otra cosa que matones y asesinos, dice. Lo extraño es que quien dice todo esto, sea un senador de Estados Unidos, que quiere ser el presidente de esa nación para acabar precisamente con esa alianza entre asesinos y millonarios de los cuales su ambición es el petróleo y el poder, y su método la guerra eterna y la matanza de inocentes. Citemos Yemen, el periodista Jamal Khashoggi o el misterioso atentado del 9/11. ¿Qué ideología está detrás de todo esto? ¿Quién paga y quién recibe? Preguntemos. Le recuerdo que han cerrado una y otra vez, todas las cuentas de Hispan