Un lugar para quedarme viaja a Morata de Jalón para conocer la cultura del pueblo, las iniciativas que se llevan a cabo, el día a día de los vecinos, en definitiva, para conocer por qué éste es un buen lugar para quedarse. En la panadería de horno de leña de Julia Hernández, Javier comprueba lo lamineros que son los vecinos de Morata y se inicia en el arte que no muchos dominan: de cómo sacar el pan del horno.