Un conocido actor aragonés va a comprobar lo que es vivir con sobrepeso. El artista se añadió, gracias a un traje especial, 50 kilos a su espalda. Casi los mismos que lleva perdidos Bode, quien le acompañó por un día junto con Pablo, recorriendo las calles del centro de Zaragoza. Comprobará lo complicado que resulta con obesidad mórbida realizar tareas tan cotidianas como andar por la calle, tomar un café con su amigo el presentador Mariano Navascués, subir al tranvía o ir al gimnasio.