La vida y obra de un genio de la pintura como fue Francisco de Goya puede seguirse a través de las luces y las sombras de algunos de los escenarios más importantes de su vida. Lugares como su Casa Natal en Fuendetodos o las pinturas de la Cartuja Aula Dei, uno de sus primeros encargos de juventud. Espacios como la Basílica del Pilar de Zaragoza, donde realizó la Cúpula Regina Martyrum, una de sus obras cumbres. Y también como el Museo Goya, en la misma ciudad, que reúne algunas de sus mejores pinturas y grabados. Sin por supuesto olvidar la Ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid, en cuyas bóvedas dejó una de sus últimas obras maestras y donde reposan sus restos mortales.