Tras amenazar a su padre, Alejo se viene abajo con Luisa, mientras sus hermanos exigen al duque que pare las tensiones. Pedrito y Bárbara comunican su decisión a Victoria, que obliga a Úrsula a quedarse con ellos en la casa pequeña y trata, sin éxito, de suavizar relaciones con Mercedes mientras Amanda percibe que las aguas están revueltas entre ambas casas. En contraste de la actitud que muestra ante su hermano, Eva accede a la petición de Isabel, dispuesta a ocuparse del banquete de boda y propone a Luisa para que se encargue de los postres. Leonardo recibe el apoyo de su madre e Irene le aconseja no enseñar su carta a Bárbara. Bernardo tranquiliza a Mercedes, dispuesto a aprovechar su situación ventajosa antes de la boda del duque. Tras sorprender a Rafael con Adriana, Úrsula provoca a Julio quien, para frenar sus amenazas, le sorprende contándole que sabe del plan de casar con Rafael urdido por su tía Victoria.