Tras la confesión por parte de Julio a Úrsula sobre la relación que hay entre Rafael y Adriana, esta no se piensa quedar de brazos cruzados y sugiere a Julio que, si se casa con Rafael y se van del Valle, acabará la relación de los amantes. La llegada de Mercedes y Bernardo a la Casa Pequeña provoca inquietud en Luisa y Matilde, que presienten su futuro lejos de allí. Luisa mantendrá su puesto, después de que Adriana se lo pida a Mercedes como favor personal. Bárbara y Pedrito se mudarán a la Casa Grande, al igual que Úrsula, y Eva lo recibe como una buena oportunidad para exigir más. Pedrito, al fin vuelve, rescatado por Leonardo de las intenciones de su padre de llevarlo a la corte. A Leonardo le afecta que Bárbara no se lo agradezca. José Luis ordena a Rafael que trabaje junto a Adriana en las cuentas del valle, para disgusto de Julio. El duque deja claro a Bernardo que ni él ni Mercedes serán bienvenidos nunca más a palacio. Hernando vuelve a la casa pequeña, como si no hubiese pas