Los científicos llevan tiempo grabando risas para comprender por qué reímos. Y es que esos sonidos extraños que emitimos los humanos y algunos animales son todo un misterio. Todavía no sabemos por qué soñamos, por qué nos besamos, ni tampoco por qué reímos. Tres de las mejores cosas de la vida siguen sin tener una explicación definitiva. Sabemos que uno se puede morir de risa y que la risa activa en nuestro cerebro los mismos circuitos que el amor. Tres 14 entrevista a Pedro Marijuan, investigador del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud de Zaragoza, que nos explica por qué a veces dejamos de lado las palabras para expresarnos con una carcajada.