Los humanos somos genéticamente idénticos en un 99,9% pero el 0,1% restante nos hace individuos diferentes. Ahí es donde se centra la genética forense para resolver casos judiciales. El ADN es el delator más fiable para la identificación de cadáveres, el análisis de paternidades o la criminología. Pero los análisis genéticos nos han dado algo más que la posibilidad de atrapar al criminal, nos ayudan a explicar nuestro origen, cómo se han colonizado los territorios y qué mezclas han dado la diversidad genética actual. Parecemos todos distintos, pero si le preguntamos por nuestro origen, el ADN nos responde: todos somos africanos. Tres 14 entrevista a María Victoria Lareu, experta en genética forense, que nos explica lo que se esconde tras un análisis de ADN.