Dentro de los muros de la Ciudad del Vaticano se esconde una historia que se remonta 2000 años atrás. Antes de convertirse en el Estado más pequeño del mundo en 1929, el lugar albergaba un cementerio pagano, los jardines de Agripina la Vieja, el Circo de Nerón, la tumba de San Pedro, la Basílica de Constantino y un palacio papal. Situada en la colina del Vaticano, la Basílica de San Pedro es una joya arquitectónica, con obras maestras de Miguel Ángel y Rafael.