Manuel termina de indagar sobre la verdadera situación de las finanzas familiares y por fin comprende el alcance de su responsabilidad respecto a Jimena y al futuro de La Promesa. Los episodios de agresividad de Eugenia, cada vez menos medicada, acaban por decidir a Cruz a enviarla de vuelta al sanatorio. Jana comprende que se le acaba el tiempo para sonsacarle la verdad a Eugenia. Necesita un plan con urgencia. Ante los avances del Barón hacia Teresa, Pía se deshace de sus miedos y decide hacerle frente al violador con todas las consecuencias. Ahora que María Fernández se sentía feliz y afortunada, descubre que Salvador, su flamante novio, anda metido en algo turbio; lo peor para ella es que él se niega a decirle de qué se trata. Pía empieza a tener fuertes dolores en el vientre; el secreto de su embarazo hace que solo pueda hablar del asunto con la única persona que sabe de él: Candela.