Los marqueses arrinconan a Manuel, que no tiene más remedio que reconocer que sí participó –y resultó victorioso– en ese certamen de vuelo. Aun así, consienten que Jimena vuele con Manuel, para favorecer un acercamiento entre los dos. Pero la excursión es un desastre, todo lo contrario al vuelo con Jana. Jana sigue centrada en su propósito de descubrir si Curro es su hermano. No tardara en darse cuenta de que, sea o no de su propia sangre, el carácter caprichoso y casi tiránico del joven puede meterle en graves problemas. Las sospechas de que Lope pueda ser la cocinera misteriosa desactivan a Simona en su investigación. El que no se rinde en la suya es el propio Lope, sobre todo cuando a La Promesa llega una nueva carta del hijo de ésta. Pía se dispone a poner fin a su embarazo, con la aceptación de la Marquesa y el inocente apoyo de Rómulo, pero habrá de dejar las llaves de La Promesa en manos de su enemiga, Petra.