En 1956, un grupo de estudiantes se revelaron en la Universidad Central contra la dictadura franquista. Fueron represaliados y detenidos, pero ello sembró la semilla de protestas, manifestaciones y huelgas durante décadas, que continuaron con el homenaje a Machado en Colliure (Francia), las huelgas mineras en Asturias en el 62, el Congreso de Munich, la Capuchinada de Sarriá, la huelga de Bandas, la marcha a Madrid organizada por CCOO, las protestas en la universidad o el concierto de Raimón en mayo de 1968. La dictadura franquista reprimió con dureza y violencia estos movimientos, condenando a muerte a Julián Grimau, expulsando a los catedráticos en la Universidad Complutense, o el asesinato de Enrique Ruano, así como múltiples estados de excepción. El pueblo ansiaba la libertad, pero el franquismo la abominaba