Jara y Sedal ha viajado a Lanzarote. Al estrecho de la Bocayna llegan cada otoño los petos, unos túnidos que alcanzan velocidades de hasta cien km/h. Batiendo este récord no es de extrañar que su pesca sea un espectáculo. Tres amigos pescadores comparten una jornada con un gran número de capturas.