Finalmente, la guerra de Granada puede decidirse si Málaga es sometida. La ciudad más importante del reino, con una codiciada salida al mar, no cae fácilmente. Mientras el asedio se prolonga, un cristiano originario de Nápoles que vive en Málaga se ofrece para traicionar a El Zagal y abrir las puertas de la ciudad a las huestes de Fernando. Isabel de Solís vuelve a la corte de Isabel después de su largo cautiverio granadino. Se presenta como víctima del emir y calla su relación con él. Al encontrarse con Aixa junto a Isabel tiene que dar no pocas explicaciones.