Una intuición de Calogiuri pone a Imma en el camino correcto del caso que les ocupa. Mientras tanto, Diana se registra en una aplicación de citas que resulta ser más desastrosa que la anterior. El caso es que con el regreso de Calogiuri al servicio se siente marginada. Lo mismo le sucede a Pietro, que vuelve a sentirse amenazado por el agente. Así que, aprovechando la invitación de Sara, la chica que conoció en el gimnasio, participa en un curso de escritura de novela negra: una oportunidad para compartir las investigaciones de Imma con pleno conocimiento de causa.