Han pasado algunos meses desde la emboscada en la que perdió la vida Saverio Romaniello y el ayudante de Tataranni, Calogiuri, alcanzado por un balazo, sigue en coma. Imma lo visita todos los días en el hospital a pesar de sus innumerables compromisos. En la Fiscalía sólo puede contar con Capozza y Diana disponibles, y que empiezan a colaborar cada vez más activamente. En su familia, Valentina decidió, ir a estudiar lenguas orientales a Nápoles, donde también va a vivir con su novio, Gabriele. Con Pietro la serenidad parece haber regresado. Al menos hasta que Calogiuri se despierte.