Alguien hace unas fotos comprometidas de Tataranni y Calogiuri. Estas fotos llegan a la oficina del fiscal y al móvil de Pietro, quien empieza a sospechar de su mujer. La realidad no tiene que ver con eso, sino con que han buscado un lugar tranquilo para interrogar a un arrepentido que testificará en contra de Romaniello.Mientras tanto, es Semana Santa y hay otro asesinato en Turín, e Imma, que casualmente pasaba por allí, se hace cargo del caso con tal de no aguantar a unos familiares de Pietro que han venido de vacaciones.