Mientras continúa la investigación sobre el asesinato del Palazzo Sinagra, la vida de Tataranni no para. Pietro sigue dedicándole horas a la preparación de su club de jazz, mientras siguen viviendo en casa de sus suegros por las obras de su vivienda. Además, Imma recibe una llamada de la comisaría avisándole de la detención de Valentina que, sin que nadie lo sepa, ha empezado a relacionarse con el hijo del jefe Vitali, que organizó una manifestación ilegal. Parece que Vitali y Tataranni estarán juntos dentro y fuera de la fiscalía...