Aún desde prisión, Romaniello sigue jugando sucio, haciendo arrestar a Mazzocca, el jefe del clan, solo por satisfacción personal. La situación en casa de Tataranni parece tranquilizarse ahora que Pietro ha vuelto a casa, y su madre está en una residencia, a regañadientes. Pero su estancia allí no será muy larga, ya que su amiga Sebastiana ha sido brutalmente asesinada, y la fiscal tendrá que ponerse manos a la obra con la investigación, y llevarse a su madre a casa de nuevo. Mientras tanto, Calogiuri es el único que no sabe que su novia Matarazzo no está embarazada, sino que fue un invento para evitar que la dejara.