La antigua ciudad de Arlés, importante centro comercial del Imperio Romano, aún guarda muchos secretos. Algunos de ellos están enterrados en el lecho del Ródano. Poco a poco, trabajando en la más absoluta oscuridad, arqueólogos y submarinistas desafían sus traicioneras corrientes para descubrir los restos de un misterioso naufragio romano y su cargamento. Por miedo a los saqueadores, trabajan en total secreto. Sus investigaciones nos llevan al siglo IV d.C., la edad de oro de la ciudad de Arles, y una época de gran agitación en el Imperio Romano. Durante este periodo, el Imperio se pasó a una nueva religión y estos hallazgos arrojan nueva luz sobre las luchas internas entre los hijos de Constantino, el primer emperador cristiano de la historia.