El mundo se estremeció esta semana con la noticia del fallecimiento de uno de los magnates más influyentes del mundo: David Rockefeller. Su legado no solo consiste en una enorme fortuna, sino también en cientos de proyectos filantrópicos por todo el mundo, que han hecho que la fundación que lleva su apellido esté presente en todas las capas de nuestra sociedad: la política, la economía, la religión y diferentes ONG.